LA REVOLUCIÓN SILENCIOSA, REVOLUCIÓN EDUCATIVA
Las revoluciones, mucho más que un acontecimiento a partir del cual cambian las mentalidades, son el efecto de un cambio de mentalidad que va extendiéndose paulatinamente hasta que se hace visible con un acontecimiento inesperado, en el que afloran pensamientos, actitudes y valores que hasta ese momento habían ido extendiéndose sin modificar aparentemente la vida social.
La revolución educativa significa transformar la totalidad del sistema educativo en
magnitud y pertinencia. Durante los próximos cuatro años la educación tendrá un importantísimo avance en cobertura. Este avance se tendrá que dar en simultánea con procesos de mejoramiento de la calidad y de búsqueda de la excelencia en todos los niveles del sector. La educación es un asunto de justicia y de equidad. La educación permite que nos entendamos, que exista un solo país. Si esto es lo que queremos, tenemos que incluir en el sistema educativo a todos los niños y jóvenes de Colombia, haciendo énfasis en los más vulnerables. La Revolución educativa es cobertura.
magnitud y pertinencia. Durante los próximos cuatro años la educación tendrá un importantísimo avance en cobertura. Este avance se tendrá que dar en simultánea con procesos de mejoramiento de la calidad y de búsqueda de la excelencia en todos los niveles del sector. La educación es un asunto de justicia y de equidad. La educación permite que nos entendamos, que exista un solo país. Si esto es lo que queremos, tenemos que incluir en el sistema educativo a todos los niños y jóvenes de Colombia, haciendo énfasis en los más vulnerables. La Revolución educativa es cobertura.
En el momento actual, muchos profesores, reflexionan sobre su trabajo y apenas pueden entenderlo que les ha sucedido: sin necesidad de salir del mismo colegio en el que quizá lleven veinte años, observan a los alumnos y sus costumbres, reflexionan sobre las relaciones personales en el aula, recuerdan el trato que recibían de los padres hace años y apenas pueden entender qué les ha sucedido.
Ortega y Gasset, en la introducción al libro de Dilthey, Teorías de las concepciones del mundo (1944), nos advierte de que muchas personas no consiguen desarrollar una conciencia de la época histórica que les ha tocado vivir, de las claves que nos permiten entender los problemas del presente como elementos de un proceso histórico, en el que la posibilidad de comprender los problemas actuales depende de nuestra capacidad para reconstruir el proceso que los ha generado, buscando en el pasado las raíces de las que proceden:
…todos los hombres viven en la historia, pero muchos no lo saben. Otros saben que su tiempo será histórico pero no lo viven como tal.
Por ello, no es posible entender los problemas actuales de los sistemas de enseñanza en los países más desarrollados sin comprender la génesis de es profunda revolución silenciosa que ha sido la tercera revolución educativa.
La mala educación y la conciencia social
La Revolución Educativa es responsabilidad de todos
La educación, como parte esencial de la equidad, se convierte hoy en un interés nacional de primer orden, al lado de la seguridad y la lucha contra la corrupción.
Démonos el permiso de trabajar en equipo, de apoyarnos, de enseñar lo que sabemos y de aprender de los otros. En la revolución educativa cada colombiano
tiene algo por hacer: Los maestros son protagonistas y su renovada función educativa debe incluir, entre otras cosas, más investigación, más práctica y más autoaprendizaje. Confío en su capacidad de cambio para que conquisten a sus alumnos y le sirvan al país en esta misión de tanta responsabilidad. En todos los niveles, la capacitación se enfocará al mejoramiento del ejercicio de la educación en el aula. La evaluación de docentes, establecida en la legislación vigente, legitimará sus esfuerzos y ratificará la estima y la confianza que les estamos entregando los colombianos.
los nuevos recursos logremos la integración al sistema de quienes hoy están excluidos. Cada secretaría tiene el reto de convertirse en la vanguardia de la modernización de la administración pública local y de administrar con transparencia y eficiencia los cuantiosos recursos. No entenderíamos que en este sector se perpetuaran prácticas politiqueras y clientelistas.